jueves, 30 de septiembre de 2010
Dime.
¿Cómo lo haces tú para hablar cuando no tienes nada que decir? Esta mañana he descubierto una chuchería que se llama "sesos rellenos", el mundo está loco. Si me tuviese que arrepentir de algo sólo sería de todos esos te quiero que nunca dije a tiempo.
martes, 28 de septiembre de 2010
Voy.
Voy a hacer que desaparezca todo del todo. Voy a cambiarte por nada y salir ganando en el trueque. Voy a aprender tus trucos y tus artimañas de todas las mañanas, unas veces buenas, casi siempre malas. Voy a saber que hay en tu cabeza con sólo mirarte a los ojos y dar la vuelta a todo e incluso quererte los días pares de cada mes. Voy a cortar todos los folios con palabras guarras y corazones alrededor y voy a hacer un cuadro con todos tus poemas de buenos días. Voy a ir más rápido y a cometer tantos errores como ganas tenga de superarme. Voy a subir a lo más alto sólo por sentir la falta de oxigeno y luego dejarme caer con los ojos cerrados y los puños abiertos. Voy a prender fuego a todas tus dudas, a toda mi ropa interior, a toda la gente que se ha dejado de hacer preguntas y cree poder contestar a todo. Voy a decir sí cada vez que se me antoje y hacer que el carpe diem para mí cobre sentido. Voy a alimentarme de besos todas las noches pero no serán siempre de tus labios. Voy a quererte tanto que te duela, incluso que te duela saber que aunque te quiera más que a nada no podría estar ni dos minutos en la misma casa. Voy a cerrar con candado todas esas puertas que un día deje abiertas y tirar la llave dónde nunca la pueda volver a encontrar. Voy a escuchar tu nombre y no escuchar lo mismo. Voy a convertirme en una melodía acústica que no te puedas quitar de la cabeza.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Domingo astromántico.
Todavía hay canciones que me suenan a ti y atardeceres que llevan tu nombre. Lo que quiero decir con esto es que yo no sirvo para ser una romántica. Que si no sirvo para amar no sé por que cojones acabo siendo amante de tantas vidas. Pero ya no se me volverá a erizar cada poro de mi piel al escuchar eso de "I need your love" en esas canciones que poníamos de fondo a la hora del café, cuando en esa hora hacíamos de todo menos beber café. Sabes de sobra, porque tú siempre lo sabes todo, que echar de menos es uno de mis vicios inconfesables y, que pese a tener tanta práctica, siempre se me ha dado fatal. A veces un tú se convierte en un vosotros, y a veces confundo los tiempos verbales y mi karma ya no entiende nada. Sigo soñando con que todos esos poetas que guardan algo de magia en sus chisteras me esperen a la vuelta de la esquina para llevarme al baile, para decirme que aunque no tengan nada siempre me lo han dado todo y sentirme como una niña mimada. Entonces abro los ojos y me doy cuenta de que nada de esto va con lo que soy, que yo lo quiero todo, sí, pero sin dar nada a cambio, y me paso de exigente conmigo misma, nunca cumplo mis expectativas. Si me miras por la calle verás que ya no llevo puesto mi sombrero en ningún momento para no tener que quitármelo ante nada ni nadie y últimamente se me olvida con frecuencia ponerme el corazón porque me pesa demasiado y yo siempre he tenido muy poquita fuerza y nada de valor. Por cierto, ¿Has visto la luna que había esta noche? Yo sí y, fíjate, en ese momento no me acordé de ti.
Si tu magia ya no me hace efecto... ¿Cómo voy a continuar?
sábado, 25 de septiembre de 2010
Mirarte a los ojos.
"No sé hablar mirando a los ojos. Tengo manojos de extroversión y puedo hablar hasta por los codos, ser el mejor amigo de todos y no fijar mi atención en vuestra belleza. Soy demasiado flojo. ¿Tengo qué hablar? No necesito entablar conversación. Chica, tengo un amigo al que le molas mogollón y compartís canción favorita. Quiero hablar para que te derritas con mis rayos de emoción, pero soy flojo y mi alborozo cae en un pozo si no oigo afección mientras compongo ilusiones frente a esos ojos que no me atrevo a mirar por miedo a que me mientan. Disimulo tan bien que nadie se da cuenta. Y grito, y gesticulo y, aunque no me pega, me hago el chulo. Aún con los ojos vendados estaría vendido. Tengo un amigo argentino que cuando leo me recuerda que estoy jodido. Mis ojos caen al suelo tras un aplauso merecido. Chica, quiero impresionarte de lejos porque frente a frente tendré miedo de tu mirada y de conocerte, me aterrará hacer lo que más me apetece... ser un niño con mirada de bandido sólo por diversión. Quedarme en blanco, o en negro. Quedarme quieto. Los ojos hablan más rápido que el corazón, se adelantan a una boca que va a decir te quiero, pero yo no los miro porque el síndrome de Stendhal lo llevo fatal. Sabiendo todo esto sólo puedo proponerme sobreponerme a mi esclavitud mental, dejar de posponerme mis días en el jardín de la felicidad, que puede ser esta ciudad, depende de cómo se mire. Y dejar de fingir seguridad para aprender a vivir con el miedo, que es un buengran amigo que cada vez aguanto menos. soy de esa clase de hombres buenos que llevan mal eso de que ser malos luzca tanto, y esa incoherencia que arrastramos nos la acabamos por tragar. Lo mires por dónde lo mires yo construyo mi hogar, y prefiero una casa pequeña a un palacio impersonal. Es más bonito este juego de miradas con la cámara que despotricar. Oigo tan pocos poemas felices... pero hoy tenemos narices rojas y sonrisas que regalar. ¿Cómo esta ustedes? ¡¡Biiieeeeeen!! Tenemos miradas que nos incitan a amar, tenemos chistes malos que contar, tenemos intrigas divertidas que revelar, tenemos inocencia suficiente para iluminar cualquier estrella, inocencia para eliminar cualquier atisbo de culpabilidad.
¡Joder, chica! Si es que tenemos de todo y no nos hace falta de nada."
N.A.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Ahora...
Puede que mi vida sea de usar y tirar pero no olvides que una vez llegué a ser tu vida de usar y tirar. En fin, que no sé si lo que quiero ahora es un milagro o una gilipollez. Pero ahora duermo mejor desde que tengo por seguro que nadie me espera en mis sueños. ¿Ahora qué hago yo? ¿Ahora qué haces tú? ¿Ahora qué hacemos tú y yo? Es que si llegué a quererte es porque eres el único que sabe lo que me gusta. Sabes cuándo. Sabes cómo. Sabes dónde. Eso es todo, que nuestro sofá se está empezando a llenar de moho y yo aquí estoy, sentada en el suelo y muerta de frío.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Calles.
Las calles están llenas de obras y a nosotros nos da por besarnos detrás de cada andamio, a veces debajo de ellos tentando a la mala suerte. Nuestraas ganas están alicatadas, construimos ilusiones y barnizamos con olvido. La luna brilla en el cielo, otras veces en mi sonrisa y casi siempre en tus ojos.
En la calle hay músicos que tocan la guitarra y también está la chica esa de la minifalda que siempre te guiña un ojo y hace que me ponga celosa. Qué sí, la chica esa que baila al son de la vida alegre.
Por la calle pasa el chatarrero dando voces, tú le imitas y me río. Mientras te digo a gritos en silencio que en mi espalda tengo más de dos mil poemas para que tú los leas, que en mi bolso llevo tres velas para iluminar tu cuarto y, no lo niegue, ambos sabemos que siempre he tenido un huequito en tu colchón. Porque ahora no quiero más. Me asusta tener un huequito para mi ropa interior, mi cepillo de dientes y mis malos despertares.
Cruzando la calle hay unos niños jugando al fútbol persiguiendo un balón y enfrente hay una niña vestida de princesa imaginando que es un hada usando un consolador como varita, no entiende que es el sustituto a los polvos mágicos. Pero cada loco a su tema.
Cada loco a sus andamios, a sus guitarras, a sus minifaldas, a sus chatarras, a sus balones, a sus consoladores. Porque el frío está a la vuelta de la esquina y por las calles no quedará nada, sólo la nostalgia de tus manos y echarla de menos es estas noches frías.
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