Es indudable que lo que más excita las apetencias literarias del lector es saber que el autor ha sido encarcelado por sobreexcitar la libinosidad de millones de compatriotas. Groucho Marx.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Calles.


Las calles están llenas de obras y a nosotros nos da por besarnos detrás de cada andamio, a veces debajo de ellos tentando a la mala suerte. Nuestraas ganas están alicatadas, construimos ilusiones y barnizamos con olvido. La luna brilla en el cielo, otras veces en mi sonrisa y casi siempre en tus ojos.
En la calle hay músicos que tocan la guitarra y también está la chica esa de la minifalda que siempre te guiña un ojo y hace que me ponga celosa. Qué sí, la chica esa que baila al son de la vida alegre.
Por la calle pasa el chatarrero dando voces, tú le imitas y me río. Mientras te digo a gritos en silencio que en mi espalda tengo más de dos mil poemas para que tú los leas, que en mi bolso llevo tres velas para iluminar tu cuarto y, no lo niegue, ambos sabemos que siempre he tenido un huequito en tu colchón. Porque ahora no quiero más. Me asusta tener un huequito para mi ropa interior, mi cepillo de dientes y mis malos despertares.
Cruzando la calle hay unos niños jugando al fútbol persiguiendo un balón y enfrente hay una niña vestida de princesa imaginando que es un hada usando un consolador como varita, no entiende que es el sustituto a los polvos mágicos. Pero cada loco a su tema.
Cada loco a sus andamios, a sus guitarras, a sus minifaldas, a sus chatarras, a sus balones, a sus consoladores. Porque el frío está a la vuelta de la esquina y por las calles no quedará nada, sólo la nostalgia de tus manos y echarla de menos es estas noches frías.

2 comentarios:

Un tipo dijo...

Mira tu día 19.

Ál dijo...

Qué hay de la sombra negra que siempre vigila atenta tus pasos, siempre enfundada en su gabardina oscura y sus gafas, que ocultan la maldad en unos ojos inoscentes?