Dicen que el ave Fénix siempre resucita de entre sus cenizas.
Dicen que sus lágrimas pueden curar todos los males.
Dicen que empieza a arder y se muere en un momento.
Dicen que en ese momento todo parece acabado.
Dicen que al poco tiempo el ave vuelve a nacer.
Dicen que tras cada combustión el pajarito se hace más fuerte.
Dicen que estoy en llamas y que me estoy muriendo.
Lo que no saben es que yo soy el ave Fénix.
sábado, 8 de septiembre de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
Te mereces a otra.
Aunque no lo creas no me duele que lo nuestro nunca llegara a nada, porque yo sé que en el fondo no te merecía, que tú necesitas otra. Otra con el pelo rubio natural y no como yo, que tengo un color de pelo indefinido, que no se sabe si es negro o rojo o castaño, pero no es rubio natural. Otra que por las noches vuelva a casa en taxi y antes de que amanezca y no como yo, que siempre me engancho al último ser que queda en la barra del bar y me da igual si alguien me acompaña al portal o me tengo que ir andado competiendo con el sol. Otra que lleve vestiditos y sepa andar con tacones y no como yo, que suelo ir con pitillos y zapatillas hasta a las fiestas de etiqueta. Porque yo sé que esa otra no fuma y sólo bebe zumos sin azúcar y no como yo, que necesito mis dosis diaria de nicotina y mis cervezas frías. Necesitas otra que se sonroje con cada una de tus poesías y dibuje corazones alrededor de tu nombre y no como yo, que me lamo las heridas con tus versos y rompo las cuatro letras de tu nombre en cualquier formato. Esa otra te dirá "te quiero" en la segunda cita y hasta la séptima no se abrirá de piernas y no como yo, que no conozco de citas sino de impulsos carnales que me obligan a desnudarme sin palabrería de antes y con el cigarro de después. Por eso te digo que habrá otra que se dará cuenta de eres una persona tan maravillosa que jamás te podría reemplazar y no como yo, que desde el principio he intentado por activa y por pasiva sustituirte con cualquiera que no seas tú. Esa otra nunca se ha emborrachado en la calle y sabe conducir y no como yo, que lo raro es la noche que bebo bajo techo y sigo sin tener el puto carné de coche. Te mereces a otra que sea predecible y siga un horario de oficina y no como yo, que soy una variable inconstante que no sabe lo que hará en el próximo instante.
La verdad es que tú, cariño, no te mereces la vida que yo llevo.
Porque tú, cariño, siempre has sido demasiado aburrido como para seguirme el ritmo.
martes, 19 de junio de 2012
Amor.
No sabes lo que es el amor, no tienes ni idea. Te piensas que es algo así como una ecuación, que el sujeto Y y el sujeto X se complementan y de ahí sale Z, que Z es el amor. Tú crees que la gente tiene su media naranja, pero no, todo eso es mentira. También dices que el amor es una sensación ficticia, que todo está en la química, en nuestro organismo, que es pura supervivencia. Dices que la gente se aparea con la intención inconsciente de reproducirse, que eligen a su pareja dependiendo de la facilidad que tengan de procrea con ella. Todo mentira. Para ti es un completo disparate que dos personas con dos conceptos del amor tan diferentes estén juntas. Lo que ocurre es que no sabes lo que es el amor porque nunca has amado de verdad y nunca te han amado de verdad, por eso no te puedes hacer a la idea. No te preocupes, yo te voy a enseñar lo que es el amor. Y no, no estoy enamorada de ti. Todavía. Nos estamos enamorando. Te quiero descubrir poco a poco lo que es el amor. Para que no te asustes, para que no lo aborrezcas, para que no te canse, para que lo cojas con más ganas. Porque el amor puede llegar a ser una droga muy peligrosa que crea dependencia pero como te dé una sobredosis ya no lo cuentas. No te rías que es verdad. Se puede morir de amor. Se puede morir de tristeza, se puede morir de felicidad, se puede morir de dolor, también se puede morir de amor. Para morir de tristeza hay que conocer la tristeza y llevarla al extremo, igual que con la felicidad o con el dolor. Pues lo mismo pasa con el amor. Para morir de amor hay que conocerlo y llevarlo al extremo. Tú todavía no sabes lo que es el amor. Te voy a enseñar poco a poco lo que es. No soy de las que se rinde fácilmente. Sé que no existe la persona que no sea capaz de amar, así que no te hagas el duro conmigo. Todavía no estamos enamorados, no, estamos en ello. Hay que saborearlo. Hay que disfrutarlo. Hay que sufrirlo. Hay que ganárselo. Entonces un día verás que el sujeto Y y el sujeto X no se complementan, que nadie se complementa. Pero una mañana Y se despertará con las manías de X en la cabeza y X se despertará con las costumbres de Y en los píes. Esa mañana habrás descubierto lo que es el amor.
jueves, 14 de junio de 2012
¿Qué año es hoy?
Oye, ¿quién ha puesto en marcha la máquina del tiempo? Es que tengo la sensación de que hemos retrocedido unos añitos... Alemania tiene el poder, toda Europa está pendiente de lo que pasa en Polonia, las calles están inundadas de banderas de España y nos gobierna un gallego que tiene problemas para pronunciar. Vale, ha tenido su gracia pero ya basta, ¿podemos volver al presente?
miércoles, 6 de junio de 2012
Cuatro letras.
Despido a algunos navegantes inexpertos.
Digo adioses negando interrogantes.
Dirigimos ambos nuestra independencia.
Dame astronautas, niños, inocencia.
Discos acústicos en la noche intensa.
Duende alto, nuevo inquilino.
Dormiremos años como nómadas inquietos.
Donde avistaremos negros e indios.
Dime astucias de nuestra ilegalidad.
Descontrol ante la nostalgia del inicio.
¿Debo anunciarme ninfómana insaciable?
Descubrirte amanecer es mi neura más inconfesable.
Dudas aporrean mis neuronas incesantemente.
Deseos aparecen negando imposibles.
Debería aceptarte numen en mi insomnio.
Digo adioses negando interrogantes.
Dirigimos ambos nuestra independencia.
Dame astronautas, niños, inocencia.
Discos acústicos en la noche intensa.
Duende alto, nuevo inquilino.
Dormiremos años como nómadas inquietos.
Donde avistaremos negros e indios.
Dime astucias de nuestra ilegalidad.
Descontrol ante la nostalgia del inicio.
¿Debo anunciarme ninfómana insaciable?
Descubrirte amanecer es mi neura más inconfesable.
Dudas aporrean mis neuronas incesantemente.
Deseos aparecen negando imposibles.
Debería aceptarte numen en mi insomnio.
lunes, 21 de mayo de 2012
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No odio a la gente. Lo que odio es este mundo en el que el arte se paga y la cultura se compra, la gente piensa que sólo existe el sexo por la noche y está mal dormir durante el día. Es este mundo en que todo tiene fecha de caducidad, se exigen falsas garantías como ilusión de seguridad y nadie apuesta por nadie. En este mundo da igual que seas un asesino si sabes pelar gambas con cuchillo y tenedor. Odiar a la sociedad de este mundo no me parece que sea odiar a la gente porque, si nos fijamos, hace tiempo que dejamos de ser humanos. Somos otra cosa, la misma sustancia pero diferente. Eso es lo que odio.
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