lunes, 31 de mayo de 2010
Razones.
domingo, 30 de mayo de 2010
Domingo por la mañana.
Esta noche he vuelto a soñar contigo. He vuelto a soñar con tu risa, como cuando te reías de mi pelo alborotado los domingos por la mañana o de tu barba incipiente. Ha sido uno de los sueños más reales que he tenido. Podía bailar en tu risa, jugar con tu pelo y te notaba tiritar cuando te rozaba con mis pies. Incluso creí que se haría realidad. Qué triste, que no cantaras nuestra canción. Y hablabas l e n t a m e n t e en francés, en italiano, en chino, no sé, no me acuerdo, sólo recuerdo que tu aliento me hacía cosquillas en el tímpano. Mira que hay sueños tontos.
sábado, 29 de mayo de 2010
Tengo ganas de helado y de ti.
viernes, 28 de mayo de 2010
Ámame como odian los amantes.
jueves, 27 de mayo de 2010
Sólo hay un Dios que me levante.
Esta mañana me quedé totalmente dormida. No lo hice sin querer, no. Fui totalmente consciente. Había apagado el despertador dos horas antes y bajado un poco más la persiana para que no entrase el sol. No te creas que no me levanté de la cama por pereza o porque no tenía nada mejor que hacer. Tenía mil cosas que hacer. Pero, la verdad, había perdido las ganas. Me daban igual todas las oportunidades o todas las casualidades que me estaba perdiendo por no levantarme e ir a buscarlas ahí fuera. Me daban totalmente igual, estaba totalmente dormida en mi habitación totalmente oscura. Esta mañana no quería oportunidades, ni casualidades, ni nada. No si tú no te levantabas conmigo.


