Es indudable que lo que más excita las apetencias literarias del lector es saber que el autor ha sido encarcelado por sobreexcitar la libinosidad de millones de compatriotas. Groucho Marx.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Astucia.

Odio la astucia. La odio cuando no me siento astuta ni quiero serlo porque si lo fuera acabaría con todo esto para siempre. Aunque bien pensado debería someterme, animarme y apretar el gatillo. Ahora hazlo. Dijiste que lo harías. Métete en las cuevas que imaginaste y quédate allí meses, años, siglos... leyendo tus hermosos libros y bañándote en las piscinas de los templos. Vete antes de que sea tarde. A veces soy más astuta de lo que me gustaría. Yo, a cambio, te recordaré como a ese neurótico que enloqueció en una tarde de verano y que nunca recobró la razón. Y el Había una vez se convirtió en un no hay más veces.

3 comentarios:

Ál dijo...

Pull the trigger.

CHÂPEAU dijo...

Deja la astucia para los zorros y la inteligencia a los humanos.

Shadow dijo...

Un no hay más veces puede convertirse en el punto y final perfecto para empezar de nuevo con un ``Érase una vez...´´