Es indudable que lo que más excita las apetencias literarias del lector es saber que el autor ha sido encarcelado por sobreexcitar la libinosidad de millones de compatriotas. Groucho Marx.

lunes, 23 de agosto de 2010

C'est fini.

Cuando tienes la cabeza apunto de estallar y no encuentras inspiración ni de debajo de las rocas te das cuenta de que... no hay más. Se acabó. Que arrasamos con todo lo que nos rodea, lo utilizamos, lo tiramos, lo aprovechamos, lo guardamos... pero acabamos con todo, y cuando ya no queda nada, entonces, nos consumimos nosotros mismos.

2 comentarios:

shadow dijo...

a esa cabecita aun la quedan muchos trotes,muchas historias de esas que me ponen los pelos de punta y sobre todo mucha inspiración,aunque a veces see nos esconda ;)

Ál dijo...

Tú crees que la inspiración es una energía no renovable? Oh my god. Seguro que tú y muchos que dicen lo mismo pueden dar muchííííísimo más de sí mismos... Claro que quizás esto tan solo es una historia inspirada en lo que pretendes reflejar... Quién mejor que el escritor para saber la verdad?


Cuando uno se consume, cuando uno ya no tiene ganas de vivir, cuando una persona acaba con lo que le rodea y se destruye a sí mismo, se vuelve un residuo contaminante sin vida, que corrompe lo que rodea... Y qué hacen con los residuos? Los encierran a no sé cuantos metros bajo tierra a un almacén, apartados de todo.